En Los Ángeles, VIII Región, se iniciaba la bienvenida a los jóvenes que se presentaban de voluntarios al servicio militar lleno de ilusiones, ambiciones, sueños por concretar.
El martes 17 de mayo del año 2005, los instructores del servicio militar llevaron a cinco compañias del ejercito del sur de chile en las que estaba:Los Cazadores,Monteros, Andina, Plana Mayor y Logística a su primera campaña, como era lo normal.En total eran 443 personas contando a los reclutas, ingenieros, conscriptos e instructores.El tiempo en la cordillera, cada vez estaba mas helado, el mayor Patricio Cereceda de un momento a otro les pidió a las voluntarias del ejercito que descendieran porque, no estaban las condiciones necesarias para la campaña, las mujeres descendieron inmediatamente con un teniente, al otro día descendieron más y así sucesivamente, hasta que quedó un grupo de 44 personas que por lastima nunca pudieron descender, nunca pudieron llegar a concretar su sueño, que era ser un gran militar.El país entero se paralizó, nunca en la historia había ocurrido un hecho así.
Las noticias comenzaron a cubrir el hecho, ya que no se sabia con exactitud cuantas victimas fatales eran y quien los había llevado hacia la campaña.
Los familiares estaban desesperados, no sabían como actuar frente a esta situación, nunca los padres pensaron que al presentarse sus hijos como voluntarios al servicio militar perderían la vida.
Yo por mi parte, estaba muy preocupada, sentía que era un pariente él que estaba perdiendo la vida, sentía pena por ellos, por sus familias y porque detrás de cada recluta, había una historia diferente.Por los sobrevivientes también, porque me imagino el trauma que les quedó, debe ser muy fuerte acordarse del momento, ya que ellos también estuvieron cerca de la muerte.
Con cada persona, que se comentaba del tema era muy grande la decepción del servicio militar, todos los padres tenían mucho temor de "entregar" a sus hijos a esta vocación, pero con el tiempo se aclaro el tema y concluyo en que, la responsabilidad la tubo el mayor Cereceda y como todo culpable lo tenia que pagar, lo condenaron a cinco años de cárcel y por supuesto lo dieron de baja, fue el único procesado por la tragedia de Antuco.
Ésta es la noticia que más me ha impactado en mi vida, porque lo sentía muy cercano eran unos compatriotas, unos héroes que lucharon por sus vidas, sus familias y por el país, fue muy fuerte la noticia de saber que 44 jóvenes, habían fallecido por la irresponsabilidad de una persona, que ellos no tenían la culpa de morir así, ellos solo querían ser unos militares y lo único que encontraron fue la muerte.